Este procedimiento usualmente es implementado cuando no existe suficiente hueso disponible para colocar los Implantes Dentales o si llegara a existir anatomía de vital importancia en el camino para efectuar el procedimiento.
En la actualidad, el procedimiento de Injerto de Hueso ha llegado a ser casi una parte esencial de la Reconstrucción con Implante Dental. En muchos casos, un sitio potencial de injerto en la mandíbula o en el maxilar no ofrece suficiente volumen de hueso para colocar un Implante Dental de tamaño apropiado o en el lugar apropiado. Esto es generalmente un resultado que ha surgido desde que uno, varios o todos los dientes fueron perdidos.
La finalidad de los injertos es restablecer la dimensión del hueso aquejado con una gran variedad de métodos quirúrgicos aumentando o estimulando la formación de nuevo hueso donde sea necesario.
Existen cuatro situaciones clínicas frecuentes en las que se implementa el procedimiento de Injerto de Hueso:
• Estimular la curación de fracturas; tanto fracturas recientes como fracturas que hayan fallado al proceso de curación después de un tratamiento tentativo.
• Estimular la curación entre dos huesos a través de un espacio enferemo.
• Regenerar hueso que se haya perdido como resultado de trauma (herida de la cara y huesos maxilofaciales), por alguna infección o por alguna enfermedad. Los escenarios que requieren de la reparación de hueso perdido pueden variar desde llenar cavidades pequeñas hasta reemplazar segmentos grandes de hueso de 12 o más pulgadas de largo.
• Para Mejorar el tiempo de recuperación del mismo hueso y mejorar la regeneración de tejido de hueso alrededor de dispositivos quirúrgicamente implantados, como el reemplazo artificial de trasplante de cadera total o reemplazo total de rodilla. |